La Estructura y Función del ADN

Seguimos con nuestras clases de preparación a las pruebas de acceso a la universidad para mayores de 25 años. En la opción de ciencias de la salud, los temas tratados esta semana nos presentan conceptos íntimamente ligados, como los de estructura y función del ADN, genes, cromosomas, mitosis, meiosis… Estamos ante una de las moléculas que nos sigue cautivando desde su descubriendo, el ácido desoxirribonucleico.

En 1962 Watson, Crick y Wilkins recibieron el premio nobel por la elucidación de su estructura, simplemente elegante.  Esta semana, la revista Cell dedica un especial para acercarnos a los últimos descubrimientos y nuevos conceptos que siguen saliendo a la luz. A continuación, hablamos sucintamente de dos de ellos: ya sabéis que podemos  verlos con más profundidad en nuestras clases!

Fiel a su promesa, el descubrimiento de la estructura del ADN abrió las compuertas necesarias para entender la herencia genética y todo lo que este concepto conlleva. Sin embargo, una de las lecciones más claras de las décadas posteriores de investigación genómica es que la organización linear de las bases del ADN no es un conjunto de instrucciones categóricas y rígidas. Por el contrario, esta información se puede moldear o adaptar por el ambiente. Ahora se empiezan a descubrir los mecanismos que son los encargados de moldear o adaptar esa información. Como en aquella regla en Biología según la cual, el todo es mayor que la suma de sus partes, ahora nos estamos dando cuenta de que el genoma es mucho más complejo que la secuencia de su ADN.

Esta complejidad viene ayudada por la biología nuclear. Localizado en el “corazón” de la célula, el núcleo se ha despojado de su reputación unidimensional de repositorio de información genética y proveedor estable de mensajes hacia el citoplasma. Hoy en día, se entiende que sus funciones son más dinámicas, más complejas. Se habla de una biología nuclear, guiada por una revolución en el conocimiento de los genomas, elementos reguladores, modificadores epigenéticos y organización espacial del núcleo. Esto ha permitido examinar la interconexión entre estos factores y la expresión de genes determinados. Este amplio campo de trabajo y su rápida expansión nos permiten ver que en la orquesta celular, el núcleo no es simplemente la partitura desde la que se tocan las notas, sino que él es el director y el compositor que escribe los conciertos y guía la actuación.

¡Hasta la próxima!